lunes, 6 de julio de 2026

MÁS ALLÁ DE LA INMUNIDAD: ROL NUTRICIONAL Y BIOACTIVO DEL CALOSTRO

MÁS ALLÁ DE LA INMUNIDAD: ROL NUTRICIONAL Y BIOACTIVO DEL CALOSTRO

 El calostro bovino es mucho más que un vehículo de inmunidad pasiva: su compleja composición de nutrientes, inmunoglobulinas y compuestos bioactivos influye decisivamente en la salud y el desempeño productivo de las terneras a corto y largo plazo. Lo vemos al detalle en el siguiente estudio.

Es ampliamente reconocido que el calostro es esencial para garantizar la transferencia pasiva de inmunidad en las terneras recién nacidas mediante la absorción de inmunoglobulina G (IgG). Sin embargo, con frecuencia se subestima que el calostro no solo aporta inmunidad, sino también una rica combinación de nutrientes y compuestos bioactivos. Estos cumplen funciones inmediatas, como proveer energía, y otras de largo plazo, como favorecer el desarrollo del tracto gastrointestinal. En conjunto, la IgG y los nutrientes y los compuestos bioactivos del calostro no solo aseguran la supervivencia en las primeras horas, sino que también sientan las bases para un desarrollo más eficiente, promoviendo un crecimiento saludable, mayor resistencia a enfermedades y un potencial productivo y reproductivo superior en la vida adulta.

Este efecto prolongado de los componentes del calostro sobre la vida productiva de las terneras se enmarca en el concepto de programa ción temprana del desarrollo, definida como la “adaptación temprana a un estímulo o estrés que modifica de manera permanente la fisiología y el metabolismo del organismo, con efectos que persistenincluso en ausencia del estímulo original” (Patel y Srinivansan, 2002). Los cambios duraderos que producen estos estímulos tempranos se explican a través de mecanismos epigenéticos, los cuales regulan la expresión génica sin modificar la secuencia del ADN y
están influenciados por factores ambientales como la dieta o el estrés.

Estos cambios, o marcas epigenéticas, pueden hacer que un gen se active o desactive, modificando la producción de proteínas y, en consecuencia, la salud, el crecimiento y el metabolismo del animal a largo plazo. En este contexto, la calidad y cantidad de calostro ingerido durante los primeros días de vida actúan como un estímulo clave que condicionará el futuro productivo de las terneras (figura 1).


En este marco, resulta fundamental analizar en detalle  composición nutricional y bioactiva del calostro.

“EN CONJUNTO, LA IgG Y LOS NUTRIENTES Y L O S COMPUESTOS BIOACTIVOS DEL CALOSTRO NO SOLO ASEGURAN LA SUPERVIVENCIA EN LAS PRIMERAS HORAS, SINO QUE TAMBIÉN SIENTAN LAS BASES PARA UN DESARROLLO MÁS EFICIENTE»


COMPOSICIÓN NUTRICIONAL Y COMPONENTES BIOACTIVOS EN EL CALOSTRO 

El calostro tiene una composición única que lo diferencia de la leche materna (tabla 1, pág. sig.), destacando especialmente su alta concentración de IgG, fundamental para la protección del recién nacido. Además de anticuerpos, contiene grasa calostral, proteínas y compuestos bioactivos como lactoferrina, factores de crecimiento y oligosacáridos, entre otros, que contribuyen al desarrollo del sistema inmunológico y digestivo (figura 2, pág sig.).


“GENERALMENTE, SE CONSIDERA QUE UN CALOSTRO TIENE UNA BUENA CALIDAD CUANDO TIENE UNA CONCENTRACIÓN DE IgG ≥ 50 MG/ML“

A continuación, se describen brevemente algunos de los componentes más relevantes en la composición del calostro que apoyan la salud y el desarrollo del recién nacido.


1.Inmunoglobulinas 

Los terneros recién nacidos tienen un sistema inmunológico poco desarrollado y carecen de anticuerpos maternos circulantes, lo que los hace altamente susceptibles a enfermedades infecciosas. Esto se debe a que la placenta sinepiteliocorial cotiledonaria de los bovinos impide el paso de inmunoglobulinas de la madre al feto (Peter, 2013). Como resultado, los terneros nacen sin inmunidad humoral y dependen por completo de la ingesta de calostro para adquirir inmunidad pasiva a través de la ingestión de inmunoglobulinas. Existen tres tipos de inmunoglobulinas: la IgG (con los subtipos IgG1 e IgG2), la IgA y la IgM. Estas representan el 85-90 %, el 5 % y el 7 %, respectivamente, del total de inmunoglobulinas en el calostro (Godden et al., 2019). La concentración de IgG será la que determine la calidad del calostro con el que estemos trabajando. Generalmente, se considera que un calostro tiene una buena calidad cuando tiene una concentración de IgG ≥ 50 mg/mL (Quigley et al., 2013). La función principal de estas inmunoglobulinas es la de proteger al recién nacido frente a infecciones. Una vez absorbidas, la IgG y la IgM neutralizan patógenos, potencian la opsonización y favorecen el desarrollo de la inmunidad adaptativa (Janeway et al., 2001).Además, la IgG puede ser resecretada en el intestino, contribuyendo a la inmunidad mucosa junto con la IgA (Besser et al., 1988; Ulfman et al., 2018).


2. Grasa calostral 

a. Grasa calostral y termogénesis El calostro aporta el 50 % de la energía total de la dieta a través de la grasa calostral. Su composición de grasa es notablemente superior a la de la leche materna (6-7 % vs. 3-4 %, respectivamente). Por su alto contenido de energía, el consumo de calostro al nacimiento resulta fundamental para permitir la termorregulación durante los primeros días de vida. 

La zona termoneutral de un ternero neonato se encuentra entre 13 y 26 ºC (figura 3, pág. sig.). Cuando la temperatura ambiente escapa a esos rangos, el ternero necesita activar mecanismos adicionales para mantener su temperatura corporal:


ARTÍCULO COMPLETO….. https://ganaderiasos.com/2026/07/06/mas-alla-de-la-inmunidad-rol-nutricional-y-bioactivo-del-calostro/


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